miércoles, 2 de noviembre de 2016

Mi visita a la Feria del Libro Ricardo Palma 2016

(Escrito el 30/10/2016)

Ayer he ido a la Feria del Libro Ricardo Palma. Estoy tratando de decidir si escribir sobre hechos o sensaciones, o tal vez una mezcla de ambos. En cuanto a la forma, tal vez un artículo de opinión o un relato, podría ser lo segundo, mucho más acorde con este blog. Voy a tratar de revivir, en parte, mi visita de ayer.

Sábado, iniciando la noche, camino rumbo a mi destino: La Feria del libro. Me siento ajena, lo que hay afuera un sábado por la noche no me da la bienvenida, me observa con mirada hostil, soy una "niña" en una burbuja. Sigo caminando, ignoro y observo a la vez, camino, cruzo pistas, esquivo personas, a diferencia de otras veces me siento más tranquila, sé que la noche y sus "ojos" me siguen observando, pero parece que hubiéramos hecho un pacto, camino, cruzo más pistas. Un semáforo, una avenida de pista ancha y al frente la feria, cruzo la pista y llego por fin.

Ahora, dentro, voy a un stand con libros en oferta, nada, no hay nada que me interese, en otro puesto, veo algunos clásicos que me atraen, comienzo a perderme en mis pensamientos, escucho música a través de mis audífonos, la gente hace su recorrido, sigo fantaseando, uniendo algunas ideas, Nietzsche por un lado, el gran megalómano que ha cautivado a mis héroes literarios más queridos (nota mental: anotar esta frase en mi libreta), por otro lado, un racionalista (creo que francés, ¿o era alemán?), de sólo observar lo que ha escrito, me aburro, después, tropiezo con el mismo megalómano y su libro sobre la tragedia, ahora trato de recordar que más vi en aquel exhibidor giratorio, si, ya recuerdo, cuentos de Guy de Maupassant, al inicio me animo, pero leo que son terror y cambio de opinión.

Voy a otros stands, en uno de ellos me detengo especialmente, más clásicos, algunos de Kafka, como "El proceso", "Cuentos fantásticos", etc, por ahí vi también "El fantasma de la ópera", clásicos griegos, una historia de Julio Verne, ¿"La esfinge blanca"?, podría ser, pienso, una especie de euforia se me presenta, porque de nuevo me vino el episodio de perderme en mis fantasías. En ese momento, veo una portada de "Noches Blancas" de Dostoievski, es San Petersburgo (creo), hay un puente, observo con el mayor detenimiento posible esa imagen, me la quiero apropiar (condenado celular que se quedó sin batería) , quiero caminar de noche en una ciudad blanca por la nieve, con faroles encendidos, quedarme quieta, dejarme llevar. Quiero bailar (sí, un poco ridículo pensar eso en mi circunstancia de ayer, pero también los zapatos que usaba se prestaban mucho para eso), no bailo, pero sigo eufórica (un poco menos).

En otro stand veo un libro de cuentos de Clarice Lispector, abro el libro, leo el primer cuento, me gusta, pero no lo termino, paso a otro relato y no me gusta tanto, no me despiertan tanto interés los protagonistas de edad avanzada. El costo es lo único que me frena de no llevar el libro, estoy leyendo "La hora de la estrella" y me he enamorado de la forma de escribir de Clarice. Y en el último stand que es relevante mencionar, encontré unos libros de un autor del cual nunca he oído hablar, de apellido Catarescu, abro uno de estos y leo una historia que bien podría ser un clásico de la antigüedad como El Kalevala y similares, es una grata sorpresa que autores contemporáneos escriban con ese estilo (escribió ese libro en 1987), uno que se va extinguiendo, espero que no se concrete la extinción total.

Noche, libros, escribir, quiero volver a casa y escribir, ponerme introspectiva.

Hora de decidir, ¿Cuál libro llevaré?, pienso en Kafka, ¿"El proceso" o "Cuentos fantásticos"?, juicio contra fantasía, novela versus cuento, en uno de los cuentos, al inicio, hay una cita, el autor manifiesta ser muy callado, luego mi intuición. "Cuentos fantásticos" es el elegido, una penitenciaría, la construcción de la muralla china, son parte de lo que hallaré en estos cuentos. Creo que aprenderé un montón de este autor.

El recorrido va llegando a su fin, la euforia se desvanece, mini muerte, al frente, el océano que pareciera teñido de negro, permanece impasible, indiferente a nuestra huida de los misterios de la noche, huimos con ruido, bulla, conversaciones, cine, ropa, compra de libros, y más blablabla. Años atrás yo veía el océano y fantaseaba con estar sola en medio de este (en una embarcación), con el viento lleno de fortaleza, pero ahora no fue así, soporté la visión durante algunos segundos, timidez ante tanta gente acompañada, desaparecí, me uní al bullicio, veo puestos de cerveza alemana, miro, sólo miro, porque eso hace la gente "normal", busca la alegría y no el silencio en el mar ,,, pero sé, en el fondo, que no he nacido para ser "normal", sólo atravieso una fase de regular cobardía.

Como en un círculo, vuelvo al origen, atravieso de nuevo la feria, y luego, por el mismo camino, regreso a casa.

Pd.: Esa noche no escribí, comí pizza y vi "The Maze Runner", me resultó más entretenida de lo que pensé.

sábado, 29 de octubre de 2016

Practicando, 1,2,3,1,2,3



Hermoso, pálido y había al cuadrado


Pienso en cómo utilizar la palabra “hermoso” y todo lo que se me ocurre calificar con esa palabra me resulta demasiado cursi. Y luego está: “Pálido”, muy cliché en octubre, ya que en forma automática pienso en vampiros. Finalmente, tenemos a: “Había” la cual me resulta simpática y no sólo eso, ha sido mi salvadora en más de una ocasión. Veamos, un esfuerzo final: “Había dejado atrás todo lo hermoso e ingresó en un mundo salvaje, su rostro antes pálido, ahora enrojecía por un furor placentero”. 



Yo, jugando a la escritora.

Episodio 1: Día uno

Hoy comienzo a escribir en este cuaderno cuyo papel es tan pálido que me fastidia un poco la vista. Cuando lo vi en la librería, tan hermoso, de colores tan irresistibles, supe que era el elegido para ser mi nuevo diario y lo llevé. Aunque llevo tres años escribiendo cuentos en secreto, nunca había escrito un diario, pero debo confesar que me da terror el tener que conocerme en forma tan explícita a mí misma, sin embargo, toda práctica en cuanto al arte de la escritura debe ser bienvenida. (27/10/2016)

Episodio 2: De inspiración y un libro

Hace varios días había pensado en escribir algo que ahora es tan sólo un pálido recuerdo, lo creí hermoso, pero ahora me resulta cursi. Lamento que esa haya sido mi única idea en toda la semana, ahora me he quedado sin inspiración, así que decido dedicarme a leer el libro que inicié hace dos semanas ya que me hallo obsesionada con la protagonista, y pienso que cuando vuelva a recuperar la fluidez, escribiré algo en relación a ella. (28/10/2016)


Episodio 3: Lamento la rudeza, pero …

Advierto que este pensamiento escrito es tan sólo un pálido reflejo de lo que hay dentro de mí y he aquí mi confesión: Detesto a todo aquel que ame “Jane Eyre” y cualquier otro libro con gran significado para mí. Es tan hermoso lo que me dejan estas historias, que experimento un profundo odio por cómo otros profanan con sus modernos y vulgares pensamientos estas joyas literarias. Lamento la rudeza, pero había necesidad de expresarlo. (29/10/2016)

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Hola de nuevo :), estos relatos pertenecen a mi segunda participación en el reto 5 líneas octubre 2016 del blog: Las palabras soñadas de Adella Brac


La madrugada de un sábado