lunes, 19 de junio de 2017

Diario literario # 1 (Mayo y Junio 2017)

27-05-2017

Todo lector sabe muy bien que la satisfacción de una buena lectura no se la quita nadie. La cantidad leída en determinado día no cansa, uno se detiene y no quiere continuar por no querer estropear la experiencia debido a un exceso de páginas leídas. Hoy ha sido mi caso, he leído dos relatos de James Joyce y uno de Nikolai Gogol. Qué hermoso es poder ser testigo de obras de arte en pequeña escala, los giros de cada autor, las ubicaciones de sus relatos, el modo de encauzar a sus personajes, son una cátedra para todo aspirante a cuentista, en especial el de Gogol, es como una reproducción exacta de una pintura elaborada en un gran lienzo pero hecha en uno pequeño, lo que quiero decir, es que ha condensado en unas veinte páginas, una de esas enormes novelas rusas que suelen tener quinientas o más páginas. 

Ayer estuve en una librería, me detuve en la sección de clásicos universales, contemplé algunas obras que llamaron mi atención, es curioso cómo la novela en la actualidad domina el panorama literario, veía ayer algunas de estas novelas que en otro tiempo me hubieran entusiasmado pero ahora me causan hartazgo, en cambio revisé si habían libros de relatos, uno de ellos era: Novelas de San Petersburgo, cuatro relatos de Nikolai Gogol, todos ambientados en San Petersburgo, ciudad que causó gran desilusión a este escritor.

Mientras seguía mirando libros pude captar la conversación de un chico con su amiga. Hizo ante ella una exhibición de sus conocimientos literarios, por su modo de hablar y un detalle que mencionó supe que él era estudiante de literatura (o al menos seguía algún estudio relacionado). Parece que la mayoría de personas al tener algún conocimiento sienten la necesidad intensa de hablar de ello, es algo que no llego a entender, debe ser porque yo hablo poco o nada, pero también noto que hoy en día parece haberse impuesto un tipo de evangelismo o propaganda en base a cualquier experiencia o conocimiento, si eres lector debes recomendar libros a todo aquel que se cruce en tu camino, hay quienes lo hacen porque les provoca, pero qué pasa con quienes no sentimos esa inclinación. Soy tan poco dada a recomendar libros, sí, soy ese anticuado prototipo de lectora solitaria, no creo demasiado en la lectura como experiencia colectiva, al menos no la mayor parte del tiempo, como experiencia ocasional puede ser divertido.

08-06-2017

En medio de la locura surge el amor. En la canción Madness del grupo Muse, el cantante se pregunta si lo que siente es amor o locura. ¿Habría algo de malo en que la locura también formase parte del amor?, esto es lo que yo me pregunto hoy, siendo las cuatro de la tarde (hora peruana). La verdad no espero una respuesta pero ya conozco las civilizadas y mesuradas (o sea sin chiste, ni gracia) proclamas que invitan a tratar el amor con pinzas, esto es, el amor romántico. ¡Qué aburrido, qué aséptico sería un amor sin romance! como estar en un quirófano. Que el amor sea loco, espontáneo, y hasta infantil, eso es mucho mejor que el llamado amor maduro (amor viejo, desinfectado, insípido), y es excelente cuando rompe esquemas, destruye ideas, pensamientos, y quiebra todo para envolverlo en el caos, en un total desenfreno. ¿Qué es el amor? tal vez una perla que nos lanzan y actuamos como cerdos ante ella o como elefantes pisando margaritas.



(He estado escuchando durante varios días 'Madness' y me ha sido inevitable dedicar unas líneas a todo lo que me ha ido rondando por la mente a raíz de ello)

miércoles, 24 de mayo de 2017

Reseña: Cuentos de mujeres por mujeres (I)


El bosque estaba oculto bajo sombras de un anochecer de junio, antes que den las ocho, a pesar de que un luminoso ocaso sobrevivía tímidamente entre los troncos de los árboles. (Una garza blanca - Sarah Orne Jewett)

Siete son los cuentos que trae este libro, escritos por varias autoras como Katherine Mansfield, Louisa May Alcott, Mary Wilkins, Sarah Orne Jewett, Matilde Serao, Grazia Deledda y Selma Lagerloff; todas ellas de diferentes países, además, sus cuentos poseen temáticas muy distintas entre sí. Pero no sólo están sus historias, también hay un prólogo en el cual se explica el papel de la mujer en la literatura, ya sea como autora o personaje, asimismo, antes de cada cuento hay una breve biografía de cada escritora. 

Comparaciones con otros autores

Matilde Serao (escritora nacida en el año 1856 en Grecia, pero vivió toda su vida en Italia) ha sido comparada con escritores como Flaubert, Balzac y Zola. Por otro lado, Grazia Deledda (nacida en la isla de Cerdeña en 1871) fue comparada con el escritor ruso Máximo Gorki. Y Katherine Mansfield con Chéjov.

Los cuentos

Como dije al inicio, todos los cuentos son muy diferentes entre sí, y son un testimonio del gran talento de sus autoras. Hay temas como la vanidad, el cuidado a los animales, el azar, la religión, la individualidad, viajes, incluso el cuidado de la salud física.

Uno de los que más me ha gustado ha sido: Una garza blanca (Sarah Orne Jewett), el cual trata sobre una niña que debe tomar una decisión importante. El cuento en si mismo es un poema y ese aspecto ha sido el que más me ha gustado. A continuación algunos fragmentos:

La breve noche de verano le pareció infinita como una extensa noche de invierno ...
Allá estaba el mar con el sol naciente extendiéndose como un fulgor dorado, y hacia el magnífico oriente volaban dos halcones aleteando con lentitud.
Una monja de Nueva Inglaterra (Mary Wilkins) se trata de una mujer que vive sola, se describen sus hábitos, los cuales disfruta hasta que una persona retorna a su vida y con ello la posibilidad de un cambio. Me ha gustado cómo la autora vuelve una historia muy tranquila en una lectura muy interesante. En este relato se va contra una idea muy extendida actualmente, al punto de que en forma inconsciente se ha vuelto una obligación: Probar nuevas experiencias y salir al mundo. Aquí existe una reivindicación de un estilo de vida sereno, hasta rutinario pero muy personal.

Terno seco (Matilde Serao), al leer esta historia nos enteramos de que terno es como se le llama a un juego de lotería italiano. Una criada llamada Tomasita encontrará unos números anotados en un papel y creerá que esos son los elegidos por su patrona para jugar el terno. Aquí vemos cómo el juego de azar se convierte en un medio para aspirar a una vida mejor entre la burguesía venida a menos y la clase baja.

De principio a fin tuve gran curiosidad por saber qué iba a pasar, fue una sensación de suspenso y eso que es un relato realista de tipo costumbrista sin un misterio extravagante. Las descripciones son detalladas pero cuya extensión es apta para un cuento. Otro aspecto que me gustó fue conocer parte de la vida de la patrona de Tomasita, una señora francesa y su hija Catalina, aunque sus vidas son austeras tienen una atmósfera en parte acogedora. La madre da clases de idiomas como medio de sustento y la hija asiste a la escuela.

Pecado mortal (Grazia Deledda), es acerca de un sacerdote que se siente atraído por una mujer. Creo que es un relato bien escrito porque ha conseguido transmitirme algo: fastidio, sí, incomodidad por cómo la religión se desplaza como una sombra densa y la opresión que aplasta al protagonista ante algo tan natural. Tiñe de oscuridad la vitalidad y la pasión, su ascetismo mata en vida, deja sin sal. El sacerdote es insoportable y la mujer que le atrae otro tanto, son el típico caso de hombre sensible pero pasivo y de mujer irónica, mordaz.

La novela de la mujer de un pescador (Selma Lagerloff), una mujer se enamora de un marino y se casa con él, pero muy pronto descubre que él no es lo que aparenta. Debo decir que no me gustó el comienzo ya que no pude comprender bien lo que se narraba, pero luego de las dos primeras páginas, el relato cobra interés y el cómo se fue desarrollando fue de mi agrado. Evidentemente, aquí los temas son la vanidad, la mentira y las consecuencias de guiarse sólo por las apariencias.

Jerseys o el fantasma de las niñas (Louisa May Alcott), una nueva profesora llega a un internado para niñas y estas sienten una profunda admiración por ella, les llama la atención lo saludable de su aspecto y su gusto por el ejercicio (algo muy extraño en una mujer del siglo XIX). Ella implantará nuevos hábitos en las vidas de sus jóvenes alumnas y en medio de ello un acontecimiento muy extraño ocurrirá.

Es un cuento muy ágil con muchos diálogos. Resulta muy entretenida la interacción entre las niñas, además hay buenas enseñanzas en cuanto al cuidado personal. La historia en si misma es muy del estilo de Louisa May Alcott, a pesar de que últimamente tiendo a huir de relatos/novelas cuya máxima intención sea dejar mensajes, enseñanzas o transmitir valores, la autora tiene un modo de escribir que hace imposible no prestarle atención.

Una verdadera aventura (Katherine Mansfield), en una época que podría ser finales del siglo XIX o inicios del siglo XX,  una joven viaja sola y vive experiencias muy divertidas, en todas ellas, los hombres tienen un nulo sentido del humor y no digo más. Katherine Mansfield, es una autora muy especial y es mejor que como lectores la descubramos con nuestros propios ojos. Es de esos seres muy poco comunes que puede manejar algo poético y humorístico con maestría, cuando la mayoría de autores se inclinan sólo por uno de los dos lados de la balanza.

En fin, esas son las historias que nos traen estas escritoras de las cuales hay mucho que aprender, tanto en cómo construir buenos relatos como en aspectos relacionados con nuestras vidas personales. 

La madrugada de un sábado